Infusión de alcachofa

La alcachofera o alcachofa es una planta perenne que crece en climas templados y puede llegar a alcanzar los 2 metros de altura. Originaria de los países mediterráneos y del noroeste de África, esta planta ya era conocida por griegos y romanos, quienes le atribuyeron propiedades afrodisíacas.  No es hasta mucho más tarde cuándo se descubren sus valiosas propiedades nutricionales y medicinales tan beneficiosas para el organismo.

Propiedades medicinales de la alcachofa.

· Previene la aparición de enfermedades vasculares como la arterioesclerosis y resulta muy eficaz para tratar la hipertensión, ya que sus ácidos reducen la presión arterial.

· Por su acción diurética ayuda a eliminar líquidos y tóxinas del organismo.

· Rica minerales, vitaminas y fibra, por lo que se aconseja en casos de estreñimiento.

· Gracias a los esteroles que contiene, ayuda a reducir los niveles de colesterol facilitando su expulsión.

· Resulta eficaz en el tratamiento de la diabetes, ayudando a reducir los niveles de glucosa en sangre.

· Regenera, protege y depura el hígado, ya que contiene una sustancia denominada cinarina que aumenta la producción de bilis. La alcachofa está indicada para tratar problemas de hígado graso.

· Por su bajo aporte calórico, su poder para digerir las grasas y por las propiedades antes descritas, se recomienda para casos de obesidad y dietas de adelgazamiento.

Cómo preparar una infusión de alcachofa.

Calienta en un cazo 250 ml de agua, cuando comience a hervir apaga el fuego, añade una o dos cucharaditas de hojas secas, tapa y deja reposar 5 minutos. Cuela y endulza con miel al gusto. Puedes tomar 2-3 tazas antes de las comidas.

Contraindicaciones.

· Las personas con cálculos biliares deben evitar su consumo.

· las personas con cálculos renales deben moderar el consumo de esta planta por su contenido moderado de oxalatos.

· Mujeres embarazadas y durante el período de lactancia.