Aloe vera

Esta planta encuentra su origen en las costas nororientales de África y ya era utilizada por los egipcios para tratar diversas afecciones. En los últimos años, la industria cosmética ha popularizado los beneficios de esta planta para tratar afecciones cutáneas, heridas, picaduras, quemaduras, para prevenir la aparición de arrugas y en definitiva, para combatir el envejecimiento de la piel y facilitar la regeneración de las células. Además de la gran cantidad de  usos externos, el aloe vera también tiene numerosas propiedades y usos a nivel interno:

· Reduce los niveles de acidez en el estómago y muchos especialistas recomiendan la pulpa de esta planta para casos de úlceras gástricas. Los últimos estudios apuntan que su acción antiinflamatoria puede resultar de gran ayuda para tratar enfermedades inflamatorias intestinales leves al proteger la mucosa gástrica.

· Nos protege frente a infecciones virales que afectan a las vías respiratorias, como el resfriado y la gripe. También se utiliza para tratar infecciones vaginales como la candidiasis.

· Ayuda a regular los niveles de colesterol y triglicéridos.

· Su poder antioxidante fortalece el sistema inmune ayudándonos a luchar contra enfermedades como el cáncer o el virus VIH. Se le atribuye la capacidad de frenar el crecimiento de tumores o la regresión de éstos.

· Regula el metabolismo, por lo que se recomienda en tratamientos de pérdida de peso.

· Acción depurativa y desintoxicante frente a enfermedades hepatobiliares.

· Recomendado en casos de hipertensión por su capacidad para regular la presión arterial y para purificar la sangre.

· Se recomienda para evitar mareos, como los producidos al subir al autobús o avión.

Cómo preparar una infusión de aloe vera.

La forma más fácil y rápida es añadir una cucharadita de polvo de aloe vera en una taza de agua caliente. Este polvo lo podemos encontrar en herbolarios o también podemos prepararlo nosotros. Lo primero es extraer la pulpa o gel transparente de hoja, podemos ayudarnos con un pelador. Una vez retirada la piel de la hoja, enjuaga para eliminar el líquido amargo que hay entre la pulpa y la corteza. Después, con ayuda de un colador, presiona la pulpa para eliminar el jugo. Deja secar esta pulpa al sol y consérvalo en un frasco hermético.

Otra manera de tomar aloe vera es pasar la pulpa por la licuadora junto con otras frutas. Así podemos aprovechar sus beneficios a través de un delicioso zumo de frutas.

Contraindicaciones.

En dosis adecuadas y utilizando productos con certificación biológica no contaminados apenas existe riesgo de interacción. En dosis elevadas está contraindicado durante el embarazo, la lactancia, en niños menores de 6 años, en mujeres con menstruaciones abundantes y en enfermos renales o con afecciones cardíacas, ya que prococa un descenso de los niveles de potasio a nivel intestinal. Lo mejor y más seguro es consultar siempre a un especialista para que nos asesore sobre nuestro caso en particular.