infusion-de-clavo

El clavo es una de las especias más utilizadas en todo el mundo. Su uso es muy antiguo, se cree que ya se utilizaba en el antiguo imperio Chino hace unos 2.500 años. Esta especia procede de un árbol nativo de Indonesia y son sus flores aún sin abrir las que usamos una vez secas.

Además de su uso como especia en la cocina, el clavo posee una gran cantidad de propiedades que os resumo:

· Es un gran aliado del aparato digestivo. Se utiliza para aliviar las digestiones pesadas, ya que ayuda a incrementar la producción de saliva y jugos gástricos. También se utiliza para estimular el apetito y para calmar las náuseas y vómitos. Además es astringente y está indicada para mitigar diarreas y para aliviar problemas de gases. Se emplea para expulsar los gusanos intestinales.

· El clavo también es muy beneficioso para tratar enfermedades del aparato respiratorio. Sus propiedades expectorantes y antiinflamatorias hacen que esta planta sea usada en casos de bronquitis, resfriados, tos,…

· Tiene propiedades antibacterianas y muchos usos externos como en caso de infecciones vaginales, dolor de muelas, anginas inflamadas, heridas, úlceras en la boca y hongos.

· Es antioxidante y ayuda a activar el metabolismo.

Cómo preparar una infusión de clavo.

Para liberar mejor sus principios activos conviene hacer una decocción. Las cantidades son 2-3 clavos de olor por taza. Pon agua a hervir, cuándo alcance el punto de ebullición añade los clavos, déjalo a fuego lento unos 5 minutos, retira del fuego y deja reposar otros cinco. Puedes endulzar al gusto con miel o azúcar de caña integral.

Contraindicaciones.

Todas estas propiedades tan beneficiosas de deben al alto porcentaje de eugenol que contine el clavo. Esta sustancia en dosis alta es venenosa, por lo que nunca hay que superar la dosis indicada, especialmente si utilizamos aceite ensencial. El uso de esta planta esta contraindicado en embarazadas y en personas que presentan alguna enfermedad hepática o neurológica. También deben evitar su uso personas con gastritis, úlceras, colitis y alergias respiratorias.