ginseng

También conocida como ginseng coreano, ginseng rojo o panax ginseng, esta planta de origen asiático se ha hecho muy popular en todo el mundo por los beneficios y propiedades medicinales que se le atribuyen. Se usa desde hace más de 2000 años en países de Asia, especialmente en China y Corea. Ahora veremos sus usos principales:

· Es una planta energizante que mejora la capacidad de cocentración y de memoria. Favorece la oxigenación del corazón y cerebro. Combate el cansancio mental y corporal, es un gran tónico reconstituyente. Por esta razón muchas bebidas lo incluyen en pequeñas cantidades. Esta acción tonificante resulta beneficiosa para  el sistema circulatorio.

· Tiene un gran poder antioxidante y estimula la regeneración de las células. Ayuda a nuestro cuerpo a eliminar toxinas. Estimula el sistema inmunológico y nos protege de las enfermedades de origen bacteriano y vírico.

· Se utiliza para aliviar casos de estrés, especialmente cuándo este trastorno se sufre de manera crónica, ya que regula la secreción de hormonas suprarrenales.

· Reduce los niveles de glucosa en sangre.

· Ayuda a reducir los niveles de colesterol malo  y a mejorar la calidad de la sangre.

· Se utiliza como afrodisíaco desde tiempos remotos y ayuda a tratar la disfunción eréctil dilatando los vasos sanguíneos.

Cómo preparar una infusión de Ginseng.

Se recomienda tomar de una a dos tazas diarias. A la hora de preparar vuestra tisana tened en cuenta que no se puede preparar en cacerolas de hierro o aluminio, ya que estos materiales dañarían sus propiedades medicinales. Para su preparación, coloca una o dos raíces troceadas en una olla con tapa, añade un litro de agua y una vez que empiece a hervir baja el fuego al mínimo y déjalo cocer lentamente unos 45 minutos. Debes mantener tapada la olla para que la esencia no se evapore y beber la infusión en un margen de dos horas. Recuerda que con la misma raiz se pueden preparar hasta tres infusiones sin que la tisana apenas pierda propiedades.

Contraindicaciones.

Su uso prolongado o abusivo puede producir ansiedad,  dolor de cabeza y elevar el ritmo cardiaco, especialmente si es conbinado con otros estimulantes como la cafeína. Su uso está desaconsejado en niños, embaradas, personas que padecen migrañas, hipertension, enfermedades cardiovasculares, problemas de tiroides, insomnio o diabetes, ya que en este último caso puede interferir con la medicación. También puede interferir con algunos fármacos para el hígado, antidepresivos y anticoagulantes. Por ello, es importante consultar a un especialista en caso de padecer cualquier tipo de enfermedad o afección.