Manzanilla

Aunque el nombre científico de esta planta es Matricaria Recutita o Matricaria Chamomilla, cotidianamente la conocemos como manzanilla dulce, común, alemana o de Castilla. Originariamente esta hierba aromática crecía en los Balcanes, más tarde se extendería por Europa y Asia, y después por América y Australia. Sus flores y tallos se emplean para preparar infusiones, ya que gracias a sus propiedades medicinales aportan numerosos beneficios a nuestra salud.

Propiedades de la manzanilla.

· Popularmente son muy conocidas sus cualidades digestivas. Mejora el proceso de la digestión, alivia espasmos intestinales, facilita digestiones pesadas y ayuda a expulsar gases. Esta indicada para tratar problemas gástricos como úlceras, diverticulitis, dolor de estómago, colitis,…

· Contiene sustancias que ayudan a eliminar la grasa de las arterias, reduciendo los niveles de colesterol y previniendo la aparición de graves enfermedades cardiovasculares.

· Algunos estudios asocian el ácido cafeico y los flavonoides presentes en esta planta a la prevención y mejora del cáncer.

· Tiene propiedades relajantes que actuán calmando la ansiedad, estrés, palpitaciones. Ayuda a conciliar el sueño en casos de insomnio.

· Por su acción diurética suave favorece la eliminación de líquidos, muy importante en casos de obesidad, artritis, problemas de circulación,…

· Tiene propiedades antiinflamatorias y antisépticas.

· Protege nuestro hígado incrementando la producción de bilis.

· Alivia los síntomas de la menstruación y favorece el vaciado.

Cómo preparar una infusión de manzanilla.

Calienta 250 ml de agua hasta el punto de ebullición, retira del fuego, añade una cucharada de flores secas, tapa para que no se evapore su aceite esencial y deja reposar 5 minutos. Cuela y lo prefieres endulza con miel o azúcar moreno. Puedes mezclar con otras plantas. Por ejemplo, para potenciar su acción carminativa mezcla con anís estrellado o verde, para incrementar su poder relajante mezcla con tila o melisa.

Contraindicaciones.

Esta planta no presenta toxicidad consumida en dosis normales a través de infusiones. No obstante, hay que tener más cuidado con los aceites esenciales en los que los principios están concentrados.  No se debe consumir esta planta ni su aceite sin consultar a un médico en los siguientes casos:

· Personas que toman medicación sedante, ansiolíticos o anticoagulantes.

· Personas alérgicas a alguna planta.

· Abstenerse de utilizar aceite esencial embarazadas y niños.

· En algunos casos puede provocar el efecto contrario, es decir, actuar como excitante en lugar de relajante.