Romero

El nombre científico de esta planta es Rosmarinus Officinalis, pero todos la conocemos popularmente como romero. Crece de forma silvestre en regiones mediterráneas del sur de Europa y norte de África. Este arbusto tan aromático lo podemos encontrar fácilmente en jardines, pero además de su valor ornamental tiene otros usos terapéuticos muy interesantes. Sus hojas contienen un aceite esencial que posee numerosas propiedades medicinales para tratar ciertas afecciones:

· Gracias a su acción antiséptica y antiinflamatoria ayuda a desinflamar y limpiar las vías respiratorias. Es un buen aliado para tratar el asma y la tos.

· Tiene propiedades digestivas que alivian la acidez, gases e hinchazón.

· El romero es un potente antioxidante natural que preveniene la aparición de enfermedades degenerativas.

· Tiene propiedades hepatoprotectoras que favorecen el buen funcionamiento del hígado.

· Ayuda a elevar la presión sanguínea, es un buen tónico de la circulación.

· Alivia los síntomas y dolores que provocan enfermedades reumáticas y lumbalgias.

· Se le atribuyen propiedades emenagogas que alivian los síntomas de la menstruación y facilitan el vaciado.

· Es rico en hierro, por lo que supone una ayuda para tratar casos de anemia.

· Por su poder bactericida es un buen suplemento para tratar enfermedades de transmisión sexual.

Cómo preparar una infusión de romero.

Calienta una taza de agua hasta el punto de hervor, añade una cucharadita de hojas y flores secas, retira del fuego, tapa y deja reposar durante 5 minutos. El romero tiene un sabor muy amargo, así es que para hacer la infusión más agradable puedes endulzar con miel o azúcar moreno. Puedes tomar dos tazas diarias.

Contraindicaciones.

En dosis normales el romero no es tóxico. Sin embargo, hay que extremar la precaución cuando utilizamos aceite esencial, ya que contiene sustancias tóxicas que pueden causar daños muy graves. No se debe consumir esta planta en los siguientes casos:

· Embarazo (contiene sustancias que en dosis altas son abortivas).

· Estreñimiento o enfermedades intestinales.

· Enfermedades cerebrales y epilepsia.

· Insomnio.